Seguridad de la Información en Chile: De tema técnico a riesgo estratégico

A medida que las organizaciones en Chile profundizan su transformación digital y fortalecen su participación en cadenas de suministro cada vez más interconectadas, la seguridad de la información deja de ser solo una función técnica y se convierte en un tema estratégico de negocio.

En muchos casos, este cambio no comienza con un incidente, sino con una pregunta:

¿Tenemos claridad sobre nuestros principales riesgos?

¿Podemos demostrar control frente a clientes, socios o autoridades?

En ese momento, la seguridad de la información pasa a ser un asunto de continuidad, confianza y gobernanza.

Madurez organizacional: avances y desafíos

Estudios globales sobre gestión de la seguridad de la información muestran una evolución progresiva en el nivel de madurez de las organizaciones. Sin embargo, una parte significativa aún reconoce que su sistema está en desarrollo.

La diferencia entre implementar controles aislados y contar con un sistema estructurado radica en la capacidad de:

  • Identificar y priorizar riesgos de forma sistemática
  • Definir responsabilidades claras
  • Monitorear la efectividad de los controles
  • Revisar y mejorar continuamente

La madurez no implica ausencia de riesgo, sino capacidad de gestionarlo con consistencia.

Gobernanza y liderazgo como base

Las organizaciones que fortalecen su seguridad suelen priorizar:

En el contexto chileno, donde sectores como minería, energía, servicios financieros y logística dependen de infraestructuras digitales críticas, la claridad en la gobernanza es clave para sostener la continuidad operacional.

Transformación digital y complejidad operativa

La adopción de servicios en la nube, la integración de sistemas y la interconexión con proveedores amplían la superficie de exposición a riesgos.

Marcos como ISO/IEC 27001 y buenas prácticas complementarias, como ISO/IEC 27017 para servicios en la nube, proporcionan una estructura para abordar esta complejidad de manera sistemática.

Más que reaccionar ante amenazas específicas, se trata de establecer procesos claros para evaluar riesgos, asignar responsabilidades y documentar decisiones.

Gestión de riesgos en cadenas de suministro

En Chile, muchas organizaciones forman parte de extensas cadenas de valor nacionales e internacionales. Esto implica que los riesgos asociados a terceros se convierten en un componente crítico de la seguridad de la información.

Entre las prácticas más habituales para gestionar estos riesgos se encuentran:

  • Evaluaciones documentales de proveedores
  • Verificaciones y pruebas técnicas
  • Solicitud de certificaciones independientes

Contar con un sistema de gestión estructurado facilita responder a solicitudes de clientes y socios comerciales que requieren evidencia de control y gobernanza.

Marco regulatorio y continuidad

En Chile, la Ley N° 19.628 sobre Protección de la Vida Privada, junto con el fortalecimiento del marco regulatorio en ciberseguridad y continuidad operacional, ha incrementado la atención sobre la gestión responsable de la información.

Las organizaciones deben ser capaces no solo de implementar controles, sino también de demostrar cómo identifican, gestionan y monitorean sus riesgos.

Este enfoque refuerza la confianza del mercado y reduce la exposición a impactos reputacionales y regulatorios.

ISO/IEC 27001 como estructura de referencia

La implementación de un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información (SGSI) conforme a ISO/IEC 27001 proporciona un marco reconocido internacionalmente para:

  • Evaluar riesgos
  • Implementar controles adecuados
  • Integrar la seguridad en la gobernanza corporativa
  • Impulsar la mejora continua

Para organizaciones chilenas que ya operan con otros sistemas de gestión, la estructura de alto nivel de ISO facilita la integración y coherencia entre procesos.

Evaluaciones y desarrollo de capacidades

Antes de buscar certificación, muchas organizaciones comienzan con evaluaciones de madurez y análisis de brechas.

Este tipo de diagnóstico permite:

  • Identificar prioridades
  • Sustituir percepciones por datos
  • Reducir decisiones reactivas
  • Planificar mejoras de manera estructurada

En un entorno digital dinámico, contar con claridad sobre el nivel real de preparación es un paso fundamental.

Claridad antes que reacción

A medida que evolucionan las expectativas de clientes, reguladores y socios estratégicos, la seguridad de la información se consolida como un elemento central de la continuidad del negocio.

No se trata de aspirar a la perfección, sino de evitar sorpresas y sostener el control.

Las organizaciones que estructuran su enfoque de gestión de riesgos tienden a responder con mayor consistencia, transparencia y confianza frente a nuevos desafíos.

Referencia:
DNV ViewPoint Survey, "How are companies tackling enterprise risk? - Information security" (EN).

09-02-2026 21:05:00