Fortaleciendo las capacidades en seguridad de la información

Muchas organizaciones llegan a un punto similar en su evolución en seguridad de la información. Después de implementar controles técnicos y fortalecer la protección de sus sistemas, comienzan a surgir nuevas preguntas.

¿Cómo gestionar la privacidad de los datos entre sistemas, socios y proveedores?
¿Cómo abordar el uso responsable de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial?
¿Cómo responder con claridad cuando clientes o socios solicitan información sobre prácticas de seguridad?

Estas preguntas reflejan un cambio importante. La seguridad de la información ya no es solo un tema técnico. Hoy forma parte de la gestión del negocio, especialmente cuando se trata de proteger información sensible, responder a expectativas de clientes y mantener relaciones de confianza.

En este contexto, las organizaciones no siempre pueden anticipar todas las exigencias futuras. Lo que sí pueden hacer es fortalecer las capacidades internas de sus equipos para responder con claridad cuando surgen nuevas expectativas.

Por qué fortalecer las capacidades es clave

Muchas organizaciones invierten en herramientas tecnológicas de seguridad, como monitoreo de redes, controles de acceso y sistemas de protección de datos. Estas tecnologías son fundamentales, pero por sí solas no garantizan una gestión eficaz de los riesgos.

La seguridad de la información depende también de las personas que utilizan los sistemas y toman decisiones en el día a día.

Las decisiones sobre cómo se manejan los datos, cómo se comparte información con clientes o proveedores y cómo se responden incidentes involucran a distintas áreas de la organización.

Cuando los equipos no tienen claridad sobre responsabilidades o buenas prácticas, incluso controles técnicos bien definidos pueden aplicarse de forma inconsistente. Por eso, fortalecer las capacidades internas se ha convertido en un elemento clave para reducir riesgos y responder con mayor seguridad a las expectativas del entorno.

Fortalecer la seguridad de la información en las organizaciones

Las capacidades en seguridad de la información no se limitan a especialistas técnicos. Muchas funciones dentro de la organización interactúan con datos, sistemas o procesos digitales que influyen directamente en la protección de la información.

Un enfoque estructurado suele incluir:

  • Programas de capacitación y concientización para los colaboradores
  • Formación específica para equipos que gestionan datos o sistemas críticos
  • Especialistas internos que apoyen a otras áreas cuando surgen dudas
  • Participación de la dirección para reforzar prácticas consistentes

Estas iniciativas ayudan a que los equipos comprendan mejor cómo gestionar riesgos y cómo responder cuando clientes o socios comerciales solicitan mayor claridad sobre prácticas de seguridad.

Programas como los servicios de certificación y capacitación en seguridad de la información de DNV ayudan a las organizaciones a fortalecer estas capacidades internas y preparar a sus equipos para gestionar riesgos de forma más estructurada.

Cómo la norma ISO 27001 ayuda a estructurar la seguridad de la información

Mantener capacidades consistentes en seguridad de la información requiere estructura. Sin procesos claros, las iniciativas de capacitación o concientización pueden perder continuidad con el tiempo.

La norma internacional ISO/IEC 27001 – Sistemas de gestión de seguridad de la información proporciona un marco estructurado para implementar un sistema de gestión que permita proteger la información de forma sistemática.

ISO 27001 es uno de los estándares internacionales más reconocidos para la gestión de seguridad de la información.

Este enfoque integra:

  • identificación y evaluación de riesgos
  • definición clara de responsabilidades
  • implementación de controles de seguridad
  • monitoreo y mejora continua

Dentro de este modelo, las organizaciones deben asegurar que las personas que desempeñan funciones relacionadas con la seguridad de la información estén adecuadamente capacitadas y comprendan sus responsabilidades.

Esto ayuda a mantener consistencia incluso cuando las organizaciones adoptan nuevas tecnologías o amplían sus operaciones digitales.

Para conocer más sobre la norma, puede consultar la página oficial de ISO.

Prepararse para responder a clientes y cadenas de suministro

Las expectativas relacionadas con la seguridad de la información continúan evolucionando.

Cada vez es más común que clientes, socios comerciales o cadenas de suministro soliciten mayor claridad sobre cómo las organizaciones protegen la información que manejan.

Frameworks ampliamente reconocidos como el NIST Cybersecurity Framework destacan la importancia de una gestión estructurada de riesgos y procesos de mejora continua para fortalecer los programas de seguridad.

Al mismo tiempo, temas como la privacidad de datos y el uso responsable de tecnologías emergentes están recibiendo mayor atención en organizaciones de distintos sectores.

En Chile, la protección de datos personales está regulada por la Ley N.º 19.628 sobre Protección de la Vida Privada, lo que refuerza la importancia de contar con prácticas claras para proteger la información y gestionar los riesgos asociados.

En lugar de intentar anticipar cada nueva exigencia, muchas organizaciones optan por fortalecer las capacidades de sus equipos para poder responder con claridad cuando surgen nuevas solicitudes o expectativas.

Un camino práctico para comenzar

Fortalecer las capacidades en seguridad de la información no requiere transformaciones complejas desde el inicio. Muchas organizaciones comienzan con iniciativas prácticas que ayudan a preparar a sus equipos y comprender mejor su nivel actual de preparación.

Programas de capacitación, iniciativas de concientización y evaluaciones de madurez pueden ayudar a identificar áreas de mejora y prioridades.

Herramientas como la autoevaluación online de seguridad de la información de DNV permiten a las organizaciones comprender mejor su nivel actual de preparación y definir los próximos pasos.

Con el tiempo, estas iniciativas ayudan a desarrollar sistemas de gestión más estructurados que integran gobernanza, gestión de riesgos y mejora continua.

En un entorno digital cada vez más interconectado, las organizaciones que fortalecen las capacidades de sus equipos están mejor preparadas para proteger su información, responder a las expectativas de clientes y mantener relaciones de confianza en sus cadenas de suministro.

03-03-2026 22:36:00